martes 3 de febrero de 2009
Cubriendo los trapos sucios

Mi amigo Pepón posando con la edición original de Los trapos sucios para una foto promocional.

Automáticamente, se me encendió la bombilla: si en Estados Unidos habían metido a la chica dentro de la botella... ¡nosotros volveríamos a sacarla! (ejem). La auténtica revelación, hablando en serio, fue comprobar que Rai, partiendo de unos elementos y una estética radicalmente distintos, había sido capaz de transmitir con su foto las mismas sensaciones que, en su momento, me había suscitado la imagen original de Bau-da: chicas guapas, rock and roll, actitud a raudales. Y eso nos abrió nuevas vías en un momento en el que, a lo mejor, andábamos (yo al menos) demasiado obsesionados por emular conceptualmente la portada norteamericana. A mi entender, sólo faltaba un elemento absolutamente imprescindible para Mötley Crüe: el cuero. Tras consultarlo con Manuel Bartual, firmante de la maqueta tanto de Los trapos sucios como de El otro Hollywood y mi gurú espiritual para todo lo relacionado con el diseño, coincidimos en que sería una buena idea intentar recrear la actitud destilada por la foto de Rai, pero combinándola con esta otra imagen:

Se trata de la portada de Too Fast For Love, el primer disco de los Mötley Crüe, y lo que estáis viendo es el paquete de Vince Neil, el cantante del grupo. ¿Nuestra brillante idea? Sustituir la entrepierna masculina por una femenina. ¡Chúpate esa, Einstein! Y ya que estábamos, ¿por qué no ponerle a la chica una botella de Jack Daniel's en las manos? Para no meternos en problemas de derechos con los de Tennessee, se me ocurrió confeccionar una etiqueta falsa de marca Los trapos sucios y pegársela a la botella. De ese modo, matábamos dos pájaros de un tiro: además de brindarle nuestro pequeño homenaje al Too Fast For Love, me parecía un buen modo de hacer referencia al diseño original de Bau-da. Sin embargo, el día de la sesión fotográfica bastaron cinco minutos para dejar bien claro que ambos conceptos se daban de bruces. Por una parte, las caderas embutidas en cuero de Monelle, la modelo, desprendían suficiente actitud rockera por sí solas; el atrezo no sólo demostró ser innecesario sino también un estorbo. Adiós a mi idea de hacerle cargar a Monelle, además de con la botella, con una guitarra en bandolera, un bajo, dos o tres timbales y un Marshall de 300 kilos.
Por otra parte, me gustaba mucho cómo había quedado la etiqueta y empezaba a sospechar que podía tener entidad suficiente como para llegar a ser la imagen de portada, de modo que me puse a hacerle fotos a la botella en vez de a la modelo. Dicho así parece mala idea, ¿verdad?
Supongo que la balanza empezó a inclinarse definitivamente el día que Manuel me envió este montaje que podéis ver aquí debajo. A veces creo que se pegó el curro única y exclusivamente para convencerme, porque él sí que tuvo claro cuál era el camino a seguir desde el primer momento en el que vio la falsa etiqueta. Es uno de los motivos por los que me gusta trabajar con él, pero no el único.

Otro de ellos es que no le importa darle vueltas a las cosas y explorar nuevas vías por muy avanzado que esté el proceso. Esta prueba que veis abajo la hizo en un par de minutos después de tener el libro ya completado y a punto de enviar a la imprenta. Hacía días que habíamos decidido utilizar la otra portada pero, a última hora, a mí me entró un ataque de pánico; quería hacer un intento con una de las fotos que más me gustaban de la sesión con Monelle para asegurarme de que no estuviéramos equivocándonos. Sinceramente, creo que cualquier otro me hubiera mandado a freír espárragos. ¡Y con razón!

Evidentemente, esto sólo es un boceto apresurado; podríamos haberle dado más vueltas y creo que habríamos acabado teniendo una portada bastante decente, pero eso es lo de menos. Lo importante es que bastó para reafirmarme en que habíamos tomado la decisión correcta. Tengo amigos que siguen prefiriendo la portada fotográfica, pero en última instancia creo que la definitiva es bastante más original y, desde luego, llamará mucho más la atención en las librerías. Aunque, como siempre, la decisión final queda en vuestras manos. Aquí la tenéis:

Etiquetas: Diseño, Es Pop, Los trapos sucios, Mötley Crüe, Portadas











6 comentarios:
Tiene muy buena pinta todo esto.
Un honor poder colaborar.
Un abrazo
Rai
Alabado sea el Señor!! Por fin alguien se lia la manta a la cabeza y traduce 'The Dirt'. Gracias de verdad por vuestra iniciativa y por toda la dedicación que le habéis inyectado al proyecto, el resultado es realmente impactante. Y 'El otro Hollywood' también es canela fina.
En cuanto caigan en mis manos cubriré ambos títulos en mis blogs:
http://nonstoprocknroll.blogspot.com/
http://no-solo-de-rock-se-desvive-el-hombre.blogspot.com/
Saludos y suerte.
Javi Baz
Vale, sí, la mejor portada es la elegida finalmente, sin duda. Pero pobrilla Monelle, después del mareo que le debisteis pegar... ;-)
Rai: el honor es nuestro, ya lo sabes, y gracias por la foto.
Javi: Muchas gracias por el apoyo y por esos links.
Mauro: creo que el que más mareado acabó fui yo, que cada vez que intentaba concentrarme para enfocar se me cortaba la respiración. ;-)
Por cierto, gracias por el enlace en Twitter.
Grande Manuel!!!
Me encanta la portada.
mareado? y no será culpa del vino? ;P
Ya tengo leídos los dos y me lo he pasado en grande.
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