Cultura Impopular

El blog de Espop Ediciones

Lunes 23 de diciembre de 2013

El año en doce portadas (y pico)

Una de las pocas “listas de fin de año” que suelo seguir con interés es la selección de las 50 mejores portadas de libros realizada anualmente por The Casual Optimist, sin duda uno de los blogs de referencia del mundo anglosajón para todo lo relacionado con el diseño editorial. Al margen del placer puramente estético de ver 50 portadas maravillosas puestas ahí en ristra, la lista suele servirme para ir captando el rastro de nuevos diseñadores e incluso para detectar ciertos patrones o tendencias. También sirve para que me deprima considerablemente cada vez que me paro a pensar en la increíble creatividad y diversidad del que hace gala el mercado anglosajón a la hora de vestir sus libros en comparación con la inmovilidad, la monotonía y la desgana del nuestro, con sus diseños de colección cerrados a cal y canto, con sus tipografías rutinarias, con sus fotos de banco de imágenes compradas al tuntún y con su obsesión por encerrarlo todo en cajas de color, la mayor parte de las veces negras cual marco de esquela (en muchos casos se diría que las portadas prácticamente nacen muertas, las pobres). Afortunadamente, algunas cosas están cambiando. Cada vez son más las editoriales (generalmente las más pequeñas, pero ojo que también hay algunas grandes que han empezado a dar pasos de gigante en estos últimos años) que se preocupan por hacer honor al contenido de sus libros intentando desarrollar una imagen propia y acorde a los mismos. Es por ello, y porque en este blog solemos hablar bastante a menudo de este tipo de cuestiones, que este año me he animado a realizar mi propia lista de portadas favoritas del año. Ojalá algún día pueda llegar a las cincuenta. Por el momento, me quedo en una docena y pico.

Portadas humeantes.

Un par de aclaraciones. A la hora de realizar la selección me he limitado a libros que no cuenten ya de por sí con un aparato gráfico previo; es decir, nada de libros ilustrados ni cómics. Algunas de mis portadas favoritas del año (como esta o esta otra) caen dentro de esas dos categorías, pero esta selección va por otros derroteros más enfocados hacia el trabajo del diseñador, no el del ilustrador (aunque a veces se solapen). Por otra parte, he querido limitarme a portadas creadas específicamente para nuestro mercado, no a adaptaciones realizadas sobre diseños comprados fuera. Qué duda cabe de que la colección Great Ideas de Taurus tiene algunas de las mejores portadas que se puedan ver actualmente en nuestras librerías, pero el mérito principal sigue siendo de David Pearson y de Penguin. De igual manera, otra de mis cubiertas favoritas del año, la de Doctor Sueño (¿puede que la portada más elegante que haya tenido jamás un libro de Stephen King?) es una adaptación de la creada originalmente por Sean Freeman y Tal Goretsky. Aclarado esto, ahora sí: ahí van, sin ningún orden en particular, mis 12 portadas (y pico) del año.

EPICURO
Carlos García Gual
Alianza
Portada de Manuel Estrada.
Hace tiempo que el estudio de Manuel Estrada viene rediseñando títulos del catálogo del libro de bolsillo de Alianza. Se trata de portadas en muchos casos brillantes, pero quizá demasiado enquistadas aún (hasta cierto punto lógicamente) en el look clásico de la editorial, marcado por el trabajo y la alargada sombra de Daniel Gil. Predominan por lo tanto el fotomontaje y el collage, dos elementos que no es que me desagraden, pero que en este caso concreto habían acabado por cansarme un poco a base de tanta repetición. Este año, sin embargo, Estrada se ha descolgado con un par de cubiertas eminentemente tipográficas que me han conquistado por completo. Una es esta del Epicuro de García Gual; la otra es la de La república de Platón que encabeza esta entrada. Sinceramente, no sé cuál de las dos me gusta más.

EL ARTE DE LA COCINA FRANCESA
Julia Child
Portada de Nora Grosse.
Debate
Un bonito ejercicio de reinterpretación que alude al diseño original de este clásico de la literatura gastronómica sin emularlo. Partiendo de la gama de colores de la edición americana y conservando la idea de la repetición de patrones, la portada española aporta nuevos elementos, sabiamente repartidos para no sobrecargar la imagen, y estiliza el tratamiento tipográfico, consiguiendo un resultado a la vez actual y elegantemente clásico, sin caer en el pastiche retro, que podría haber sido el peligro. Muy lamentablemente, la edición de Debate no acredita al diseñador. Sí viene acreditada la empresa Víctor Igual como responsable de la composición del libro, pero no aclara si la cubierta ha sido realizada por su equipo. Agradecería cualquier información al respecto. (Actualización: me chivan en comentarios que el diseño es de Nora Grosse).

LA SOMBRA FUERA DEL TIEMPO
H. P. Lovecraft
Fábulas de Albión
Portada de Zuri Negrín.
Zuri Negrín lleva un par de años creando portadas de lo más atractivas tanto para Ediciones Nevsky como para su subsello Fábulas de Albión. Entre su producción anterior destacan para mi gusto las cubiertas de El vivo de Anna Starobinets y de Cuando sale la luna de Gladys Mitchell, pero con esta elegantísima imagen, capaz de invocar el misterio y la potencia del horror cósmico lovecraftiano sin caer en los tópicos habituales de los libros de horror, creo que se ha superado. Aquí su página web.

ROBINSON
Muriel Spark
La Bestia Equilatera
Portada de Juan Pablo Cambariere.
Aquí voy a hacer un poco de trampa, porque La Bestia Equilatera es una editorial argentina, pero como de un tiempo a esta parte me he encontrado con sus libros en varias librerías (no sé cómo funcionarán de distribución fuera de Madrid, pero también los he visto en al menos tres grandes cadenas, así que imagino que los estarán moviendo), me agarro a la excusa aunque sólo sea por el placer de presentar una portada de Juan Pablo Cambariere, estupendo diseñador argentino que también trabaja para sellos del grupo Random House Mondadori, pero que para mi gusto da lo mejor de sí mismo en sus trabajos para esta editorial. En este caso, toma como punto de partida un mapa que forma parte de la novela de Muriel Spark para ofrecernos esta efectiva imagen.

LA BANDA QUE ESCRIBÍA TORCIDO
Marc Weingarten
Libros del KO
Portada de Carlos Úbeda.
Una de esas ideas que de tan acertadas y depuradas parecen simples, cuando en realidad son brillantes. En vez de hacer lo típico, que habría sido recurrir a un collage con las imágenes de los escritores sobre los que trata el libro o a plasmar el título con una tipografía torcida, Carlos Úbeda opta en este caso por representar gráficamente el concepto global de la obra con una sencillez y una contención dignas de elogio. La limitada gama cromática hace el resto. Una de las portadas no sólo mejor pensadas sino también más llamativas del año.

DIARIO DE 1926
Robert Walser
La uña rota
Portada de Eduardo Jiwnani
Otra cubierta que se beneficia enormemente de contar con apenas un par de elementos bien elegidos es esta de Eduardo Jiwnani, autor también de la portada de otro libro de La uña rota que me llamó mucho la atención en su día precisamente por el poder de su sencillez (Obra inacabada, de Bertold Brecht). Gracias a ella descubrí a un diseñador todoterreno que desde su estudio La Luz Roja (a medias con Miguel Gutiérrez) igual te sorprende con la imagen corporativa de una radio como Gladys Palmera que con la etiqueta para una caja de azafrán. Echadle un vistazo a su portafolio que merece la pena.

ENSAYOS
George Orwell
Debate
Otro libro compuesto por Víctor Igual en el que no aparece acreditado el diseño de cubierta (¡muy mal, Debate!). En cualquier caso, me atrevería a especular que la autoría es muy posible que pertenezca al mismo individuo (o colectivo) responsable de la portada de El arte de la cocina francesa. No sólo presenta el mismo depurado equilibro entre modernidad y clasicismo, sino que también el proceso de creación parece haber seguido una pauta similar: partir de una referencia al diseño del libro original (en este caso los dos volúmenes de Harcourt que recopilaban la obra ensayística de Orwell) para a continuación depurarla de tal manera que resulte más agradable a la vista a la vez que se potencia la idea de base. En este caso, qué mejor manera de ilustrar la multiplicidad temática de los ensayos contenidos en su interior que mediante la variedad tipográfica: todo es Orwell, pero cada parte tiene su personalidad. Y puede que a lo mejor esté hilando demasiado fino, pero no me extrañaría nada que varias de las tipografías elegidas (cuando no todas) hubieran sido cuidadosamente seleccionadas para hacer referencia o traer de manera inconsciente a la cabeza algunas de las obras más famosas del autor. La O bien podría ser el ojo del gran hermano. La L la bandera cuatribarrada del Homenaje a Cataluña. Hasta el rizo de la L cursiva me recuerda al rabillo de un cerdo, como el Napoleón de Rebelión en la granja. De verdad que me encantaría saber quién ha sido el diseñador de esta espléndida portada. (Actualización: me confirman en comentarios que, efectivamente, también es obra de Nora Grosse).

EL MAR INTERIOR
Philip Hoare
Ático de los libros
Portada de Genís Rovira.
Perfecto equilibrio entre la potencia de las tipografías y la ilustración, sumamente sencilla en concepto pero realizada en un estilo que de inmediato te trae a la mente los grabados de un libro de aventuras (¡la gran aventura del mar!) y que además contrasta de maravilla con el color plano del cielo, lo que hace resaltar aún más el título. Por último, enlaza gráfica y temáticamente con la portada del anterior libro de Hoare, Leviatán, lo cual siempre es un plus (aunque personalmente me gusta más esta). Aquí, la web de Genís Rovira.

KAROO
Steve Tesich
Seix Barral
Portada de Miguel Brieva.
Y del perfecto equilibrio pasamos al desequilibrio total entre imagen y tipografía que es uno de los males endémicos del diseño editorial español. De hecho, esta portada ni siquiera debería aparecer aquí, ya que contiene varias cosas que me repatean: un logo de colección de tamaño exagerado puesto ahí como un pegote, dos rayas impertinentes que no vienen a cuento, una tipografía anodina. Sin embargo, la ilustración de Brieva es tan sugestiva, y el equilibrio entre el blanco y negro y los escasos toques de color es tan acertado, que consigue adecuarse y sobreponerse al corsé que supone un diseño de colección cerrado para acabar alzándose como una de las portadas más memorables del año. Mi más sincera enhorabuena para quien fuese que decidiera recurrir a Brieva en vez de limitarse a plantar una foto cualquiera, como suele ser costumbre. (Otro ejemplo de una portada llamativa que andaba pidiendo a gritos un tratamiento tipográfico acorde a su imagen es esta de Los corruptores, una atractiva macarrada completamente descolmillada por las delicadas serifas típicas de la colección Áncora & Delfín).

COLECCIÓN TWINS
Debolsillo
Una de las mayores sorpresas de este año a nivel de diseño ha sido para mí la colección Twins, en la que Debolsillo (ya de por sí uno de los sellos con mejor presencia visual del mercado) reúne dos títulos de distintos autores, enlazados por un hilo temático, argumental o estilístico. Los libros se venden de manera conjunta en un pack que los une de manera visual. De esta manera, ambas portadas deben funcionar por separado pero también como una unidad. Todos los packs aparecidos hasta ahora tienen su interés, pero da la casualidad de que los dos que más me gustan vienen firmados por la misma diseñadora: Yolanda Artola. En uno es capaz de salvar la distancia que separa a Philip Roth de Gustave Flaubert mediante la elegante solución de usar dos versiones de un mismo elemento visual: un banco. En el otro, tuvo el gran acierto de recuperar esta magnífica ilustración de Luke Pearson (estaba pidiendo a gritos que alguien la utilizara) y de combinarla fluidamente con la portada de El viejo y el mar. Ignoro si el trabajo de unir ambas imágenes fue tarea de la diseñadora o si se trata de una nueva ilustración retocada por el propio Pearson, pero en cualquier caso lo que cuenta es haber sabido ver la relación. (Por lo que he podido ver Yolanda Artola no tiene web por ahora; una lástima).

LOS LIBROS DE “EL BUTANO POPULAR”
El Butano Popular
Diseño de Glòria Langreo.
Otra colección que me entró por los ojos de manera instantánea. Un diseño valiente (no sé si inspirado o no por los trabajos de David Pearson para Penguin, aunque desde luego lo parece, lo cual no es malo sino todo lo contrario) que no sólo se limita a lo puramente tipográfico, prescindiendo de cualquier tipo de florituras, sino que además se autoimpone como regla adicional el ocupar únicamente un cuarto de la cubierta, dejando el resto en un arriesgado vacío blanco que, no obstante, funciona muy bien en contraste con el bloque de texto. Tampoco se trata de un minimalismo vacuo. La colección nace promovida por una web literaria en la que de verdad prima la letra (el texto en sí, desnudo de todo aderezo visual, es en la mayor parte de las ocasiones el único elemento presente en sus páginas de blanco abundante) y las portadas de los libros transmiten bien esa misma idea de texto puro en un entorno contaminado por lo visual. ¿Mi favorita? La de Mentiré si es necesario. Para mi gusto, la que mejor combina los tres elementos de texto. Agradezco en cualquier caso el esfuerzo por hacer algo distinto en cada una a pesar de las limitaciones autoimpuestas, cuando lo más cómodo hubiera sido repetir el esquema tal cual.

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14 comentarios

  1. Gracias y felicidades, Óscar, por confeccionar esta lista. Yo estoy más o menos haciendo lo propio, urdiendo un plan que si sigue adelante sabrás de él en breve.
    De momento, haciendo un poco de Pepito Grillo, puntualizaré que el diseño original de Doctor Sueño es de Tal Goretsky, a mi entender el mejor diseñador de literatura comercial del mundo.
    Coincido en que los dos libros de Debate cuyas portada publicas tienen dos excelentes portadas. También me extrañó cuando los vi en librería la ausencia de créditos. Acabo de preguntarle a Marta Borrell, la Directora de Arte de Penguin Random House y me da el crédito: Norah Grosse/Penguin Random House.
    Acabaré barriendo para casa. La portada de Karoo está ilustrada por Brieva y efectivamente es una pasada el trabajo que hizo Miguel para ilustrar a semejante antihéroe. En cualquier caso, aunque el diseño de la colección es un clásico de Josep Bagá, la dirección de arte de este proyecto la llevó Lucrecia Demaestri, parte del súper equipo de diseñadores que tengo la suerte de capitanear: el Departamento de Arte y Diseño de Planeta.
    Un abrazo y hasta pronto, Óscar.

  2. Por cierto, seguiré con un poco más con el ego trip. El responsable tras la “atractiva macarrada” de los corruptores es un servidor. Ceñida a la dictadura de la colección con tipografía fija pero espectacular ilustración de A&M.

  3. Muchísimas gracias por la información, Ferran. El trabajo de Nora es estupendo. Este año Debate se ha marcado varias portadas realmente chulas, me gustó mucho también la de Forma & Co para “Cosas que nunca pensó que le fueran a importar” (esta sí venía acreditada). Y mira lo que te digo, que estaba casi 100% convencido de que la portada de “Los corruptores” era tuya. Nada más verla. No sé por qué pero te pega mogollón. Bravo también por el trabajo de dirección de arte de Lucrecia. Se nota además que la ilustración, por colores, formato y demás, está pensada específicamente para esa colección; doble mérito pues por haber convertido las restricciones en valores. Sé perfectamente que muchas veces los primeros frustrados y perjudicados por los cuadriculados diseños de colección con los que tienen que trabajar son los propios diseñadores, que en la mayoría de las ocasiones cuentan con poco margen de maniobra. Yo siempre lo he atribuido a toda esa escuela de editores particularmente influidos por la industria editorial francesa (y sus colecciones de diseño cerrado y conservador) que acabaron teniendo mucho peso aquí y que han acabado marcando toda una manera de hacer en muchísimas editoriales, pero puede que me equivoque, tampoco lo he investigado a fondo (¡todavía!). Un fuerte abrazo.

  4. Es cierto que Norah ha hecho un 2013 excelente especialmente en el sello Debate, uno de los pocos sellos literarios de este país sin diseño cerrado.
    Creo que ante la dictadura de estos diseños más que frustración el diseñador siente simple resignación. El caso de Seix Barral es uno de los diseños más duros con los que he tenido que lidiar. No puedo negar que en la librería son muy reconocibles pero cuando el diseñador se enfrenta a todos los mandatorios: logo enorme en parte superior izquierda, las dos lineas negras, el fundido a blanco… podría decirse que tiene una libertad creativa condicional muy condicional. Aún así en casos como el de Karoo o el de la última novela de Isaac Rosa nos las hemos ingeniado para burlar aunque sea solo un poco la rigidez de ese diseño. El caso de Áncora y Delfín por lo menos permite usar imágenes a sangre. Se sufre menos.
    Quizás la frustración llega cuando cae en tus manos una edición original del mercado anglosajón, una maravilloso diseño libre, abierto y tienes que renunciar a él ante la imposibilidad de encajarlo en tu colección. (Eso en el mejor de los casos: he visto fantásticas piezas tipográficas eliminadas de un plumazo para introducir la imagen, viuda y ya sin sentido, en un marco de colección.)
    Anotemos este tema para hablar de él en vivo y, ojalá, pronto. ¡Posiblemente llegó el momento de hacer algo al respecto!

  5. Gracias por este post, Oscar. La verdad es que da mucho gusto comprobar que todavía se preocupa mucha gente por darla a una portada todo su valor… Hay cosas estupendas ahí! ¡¡Y da gusto aprender cosas también con los comentarios!!

  6. Gracias a ti por el comentario, Javier. Lástima que no me diera por hacer esto mismo el año pasado. ¡La de Dickens habría entrado seguro! ;)

  7. Impresionante. Y yo que pensaba que sabía algo de este tema. Gracias por la recopilación. Me ha dado unos cuantos nombres de referencia para echar un buen rato de exploración.

  8. Gracias por incluirnos en esta exquisita selección de portadas y por tu generosa reseña.
    Puntualizar que Miguel abandonó el barco hace tiempo.
    Nos alegra mucho estar en tan buena compañía…

  9. Hola, Eduardo. Muchas gracias a ti por comentar y por la puntualización. ¡Y enhorabuena por ese pedazo de portafolio! Saludos.

  10. Hola Óscar,

    No había llegado a este artículo hasta ahora, y me han emocionado mucho tus palabras, así como verme en una selección al lado de tanto talento al que admiro. Me he quedado sin palabras.
    Reconforta mucho recibir estas muestras de generosidad, encima por un trabajo con el que disfruto tanto como es el de diseñar portadas.

    ¡Muchísimas gracias!

  11. Hola Zuri, gracias a ti por el comentario y por tu estupenda labor. Pocas editoriales tienen ahora mismo una presencia gráfica tan estimulante como la de Nevsky. ¡Estamos deseando ver con qué nos sorprendes este año! Un abrazo.

  12. Gracias por el post. Buena selección excepto por la portada de Orwell, parece un plagio de “Just my type” http://www.johnrandle.co.uk/wp-content/uploads/just_my_type_01.jpg

  13. Muchas gracias por comentar, Fernando, me alegro de que te haya gustado la selección, aunque sinceramente te digo que desde mi punto de vista no veo que la portada de Orwell tenga demasiado que ver con la del libro de Garfield; comparten el recurso de la variedad tipográfica (como varias otras cubiertas, por otra parte), pero creo que el uso y la finalidad son muy distintas, siempre en mi opinión, ¿eh? ¡Un saludo!

  14. Hola Óscar,
    Gracias por el trabajo de recopilación y por incluir El mar interior dentro. Para el diseñador esta bien que haya editoriales que no cierren del todo el margen creativo con palntillas, tipos o márgenes establecidos. Con todos los elementos a nuestro favor siempre podemos potenciar más el concepto del libro.

    Puestos a comentar no veo plagio alguno en la portada de Orwell y si un muy buen planteamiento tipográfico.

    saludos

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